La Estatua de “El Monifato” en el Museo de la Ciudad de Mérida.
La ciudad de Mérida, capital del estado de Yucatán, México, conserva y exhibe un legado histórico y cultural que remonta a la época colonial. Dentro del Museo de la Ciudad de Mérida, entre los objetos de interés, destaca la estatua conocida como “El Monifato”, una figura en piedra que representa al monarca español Fernando VII en su adolescencia, apodado “El Rey Felón” o “El Deseado” quien sustituyo a su padre Carlos IV en 1808. No solo constituye un ejemplo importante del arte escultórico colonial, sino que también simboliza el poder y la influencia de la corona española durante el periodo virreinal en la península de Yucatán.
Desde el punto de vista artístico, la estatua es significativa porque refleja el estilo escultórico que predominó en la Nueva España durante la segunda mitad del siglo XVIII y principios del XIX, donde la influencia europea, especialmente española, estaba fuertemente marcada. No fue casual la elección de Fernando VII como sujeto, pues fue símbolo del poder real, su figura servía para legitimar la autoridad colonial frente a la población local y reforzar la presencia del imperio español en territorios lejanos.
El arte colonial en Mérida no solo se entiende como una manifestación estética, sino como una herramenienta de poder político. La estatua, ubicada originalmente en espacios públicos, servía como recordatorio de la dominación española y la lealtad que se esperaba de la población a la corona. El Monifato, es un ejemplo de como el arte puede ser utilizado como medio para comunicar mensajes de autoridad y control social.
Cuenta la leyenda que los artesanos encargados de la obra eran amigos de la independecia y no estaban conformes con la realeza española. Fue así como a la estatua le pusieron ciertos rasgos de primate, haciendo que la estatua fuera nombrada “El Monifato”, se colocó y fue protegida en una glorita del Paseo de la Alameda o Paseo de las Bonitas, ahora calle ancha del Bazar. Se cuenta que fue arrancada de su base y arrastrada en la calle donde pierde un brazo y parte de la nariz. Entre los años 1815 y 1816, un vecino decidió colocarla en el techo de su casa, ubicada en la esquina de las actuales calles 65 con 42 de Mérida, lo que dio origen al nombre de esa intersección: “La esquina de El Monifato”. Luego de haberse restablecida la constitución española, el 11 de mayo de 1820 fue asaltada la estatua amaneciendo con un sombrero vaquero en la cabeza, una cuerda en el cuello y un plátano en lugar del cetro (Objeto simbólico que usan los reyes y monarcas como señal de autoridad y poder). Este acto fue interpretado como una burla popular hacia la monarquía.
No obstante, la estatua permanecio 100 años en el techo de una casa, hasta que el INAH la rescato para ser exhibida en el Museo de la Ciudad, desde 1995 en el ex Templo de San Juan de Dios y ahora en el ex Edificio de Correos. Actualmente, en la famosa esquina mencionada, se encuentra una réplica de yeso de la estatua original.
La intervención popular en la estatua —la burla, la mutilación y los actos simbólicos— puede leerse como una forma de resistencia, una respuesta desde el pueblo hacia una figura que representaba un sistema cada vez más ajeno e impuesto. En este sentido, El Monifato no solo es una obra escultórica con valor artístico, sino un documento histórico tridimensional. Su permanencia, transformación y reinterpretación a lo largo del tiempo demuestran cómo los objetos pueden adquirir nuevos significados según el contexto social y político. La decisión de conservarla en el Museo de la Ciudad de Mérida y de replicarla en su lugar original, refuerza la necesidad de repensar el pasado desde múltiples perspectivas: como herencia, como conflicto y como memoria activa. Así, El Monifato se convierte en un puente entre la historia oficial y la historia popular, entre la autoridad impuesta y la voz colectiva.
La estatua refleja la complejidad de la identidad cultural en Mérida, donde elementos indígenas, europeos y mestizos se entrelazaron durante la época colonial. El Museo de la Ciudad de Mérida, exhibe esta pieza, contribuyendo a la conservación del patrimonio cultural y sobre la reflexión del pasado colonial. La estatua “El Monifato” hace que se cuestionen las relaciones de poder que marcaron la historia de la région y a reconocer la importancia de preservar los testimonios materiales que conectan con esos periodos.
Como afirma García Canclini, “el museo legitima los modelos de la identidad al tiempo que disimula el proyecto de dominación al que pertenece, al proyecto de cierta jerarquización de la memoria y del ‘capital cultural” (s. f., párr. 3). La estatua de “El Monifato” representa mucho más que una figura del pasado monárquico; es un testimonio vivo de la interacción entre arte, poder y resistencia social.
Diseñado por:
- Minutti Zarate Leila Giovanna
- Pérez Reyes María Esperanza
- Pérez Gómez Dafne Abigail
- Piñeyro López César Geraldo
Museo de la Ciudad de Mérida
Dirección: Calle 56 No.529a entre 65 y 65a, Centro, C.P. 97000 Mérida, Yuc.
Tels.: 999 924 42 64, 999 924 42 73